Mantenimiento
Antes del invierno: cuatro comprobaciones y las herramientas para ellas
El frío no crea debilidades; las revela. Una batería justa en octubre es la que falla en enero, y los neumáticos que están flojos todo el invierno ya lo estaban en noviembre. Cuatro comprobaciones, hechas en una tarde, evitan la mayor parte de lo que motiva una llamada a la asistencia.
By Jean-Benoit Buisson
1. Pruebe la batería, y con ella el sistema de carga
El KONNWEI KW218 nombra las químicas que admite —incluida AGM de placa plana— e informa de la resistencia interna además de la tensión. La resistencia interna sube según envejece una batería, y su tendencia a lo largo de dos inviernos es el aviso más temprano que va a tener.
2. Cárguela bien si ha estado parada
El CTEK MXS 5.0 tiene compensación por temperatura, exactamente la función que importa en un garaje frío: la tensión de carga correcta depende de la temperatura, y un cargador que la ignora deja la batería permanentemente corta.
3. Ajuste las presiones en frío
El manómetro digital ETENWOLF lee en bar con ±0,06 bar declarados contra una norma nombrada. Ajústelas contra la etiqueta de la puerta con el coche frío, y compruebe la rueda de repuesto, que no la mira nadie.
4. Limpie los bornes, con algo para ver
La Osram LEDinspect POCKET200 es lo bastante plana para caber entre una aleta y un motor, publica tres niveles de potencia y declara 6500 K: luz de día neutra, que es lo que permite distinguir un cable marrón de uno negro y la corrosión verde de una sombra.
Y guarde cables en el coche
La pareja HELLA de 4,5 m es de 35 mm² y está prevista para diésel de hasta 4000 cc. Los cables nunca se descargan, funcionan tras cinco años en un maletero, y 4,5 m llegan a un coche aparcado de mala manera.
La comprobación que no cuesta absolutamente nada
Apriete cada borne de batería con la mano. Si se mueve, ahí tiene su avería, y ninguna compra sustituye lo que hace una llave.